El Parlamento Europeo aprueba la AI Act por 523 a 46
El Parlamento Europeo votó el miércoles 523 a favor, 46 en contra y 49 abstenciones para adoptar el AI Act, ratificando el acuerdo provisional que alcanzó con el Consejo en diciembre, tras años de negociaciones en trilogue. El voto deja al texto a un paso de convertirse en ley para todo el bloque: solo queda una aprobación final del Consejo.
El núcleo de la ley es un framework basado en riesgo: las obligaciones de un sistema dependen del riesgo de su use-case, no de la tecnología en sí. El presidente de la Comisión Europea, Thierry Breton, resumió la calibración buscada: "regular lo menos posible, pero lo más necesario".
Cómo funciona la escalera de riesgo
En el tope de la escalera, un puñado de use-cases se clasifican como riesgo inaceptable y quedan prohibidos: los que la ley nombra son social scoring y manipulación subliminal. Debajo, las aplicaciones "high risk", como IA en educación, empleo, o para biometría remota, deben registrarse y sus developers cumplir las disposiciones de risk y quality management que fija la ley.
La mayoría de las apps de IA caen en el bucket de bajo riesgo, sin reglas duras que aplicar. Un tercer subconjunto lleva obligaciones de transparency más livianas: chatbots, herramientas generativas que crean medios sintéticos (deepfakes), y modelos general purpose de IA (GPAI). Los GPAI más potentes, los clasificados como de "riesgo sistémico", enfrentan requisitos adicionales de risk management.
En el frente de enforcement, las multas por violar la prohibición de use-cases inaceptables pueden llegar al 7% del turnover global anual (o 35 millones de euros, lo que sea mayor). Las violaciones de otras disposiciones sobre sistemas de IA pueden acarrear multas de hasta 3% (o 15 millones), y no cooperar con los organismos de supervisión, hasta 1%.
El consenso sobre GPAI
Las reglas para GPAI son la parte del act que más se movió. Fueron una adición tardía, empujada por eurodiputados que no querían que la ola de modelos frontier detrás del boom de la IA generativa escapara del todo a la regulación. Un grupo de países miembros, con Francia a la cabeza, empujó en dirección contraria, con el lobbying de startups locales como Mistral, argumentando que Europa debería dejar escalar a sus campeones nacionales en vez de frenarlos.
El acuerdo de diciembre buscó el punto medio: sin un carve-out completo, pero la mayoría de los GPAI solo enfrentará requisitos limitados de transparency. Las obligaciones más pesadas arrancan recién para modelos entrenados con más de 10^25 FLOPs de compute. Preguntado después del voto si el lobbying de Mistral había debilitado el texto final, el co-rapporteur Brando Benifei dijo que "los resultados hablan por sí solos" y que la ley define "con criterios claros" las necesidades de safety de los modelos más potentes. Su par, Dragoș Tudorache, descartó que los lobbies hayan definido el resultado: "negociamos y hicimos los compromisos que sentimos que estaban razonables".
Qué sigue
El act entra en vigencia 20 días después de su publicación en el Official Journal de la UE, que se espera en los próximos meses. La implementación luego es escalonada: el primer subset de disposiciones, los use-cases prohibidos, aplica a los seis meses, y el resto llega a los 12, 24 y 36 meses. La implementación completa recién se espera para mediados de 2027.
Ambos co-rapporteurs describieron al act como el inicio de un proceso más largo: vendrá más legislación, incluida una directiva sobre IA en el workplace, y la UE necesita seguir invirtiendo en compute e investigación propia. Benifei también destacó la incorporación de requisitos de reporting ambiental en el texto.
Si lanzás IA hacia la UE, la lectura práctica es que el trabajo de clasificación arranca ahora: si tu producto es un chatbot con deberes de disclosure, un sistema high risk con deberes de registro, o software de bajo riesgo sin ninguno, esa respuesta define tu costo de compliance, y el reloj de seis meses sobre las prohibiciones arranca antes de que la mayor parte de los equipos sienta el resto.
Fuente: techcrunch.com