Anthropic firmó un acuerdo cloud de 11.600 millones de dólares con Akamai, y se llevó warrants por seguir gastando
Akamai anunció el jueves que Anthropic va a gastar 11.600 millones de dólares en siete años en su infraestructura cloud. Es el acuerdo más grande en la historia de Akamai y supera por más de seis veces el deal de cómputo de 1.800 millones que las dos firmas firmaron en mayo, que Bloomberg informó. Según el filing de securities de Akamai, el compromiso no es de hierro: depende de cumplir requisitos de delivery y de disponibilidad del servicio, y cualquiera de las dos empresas puede darlo de baja bajo ciertas condiciones.
La curva de ingresos
Aunque el número headline sea 11.600 millones, Akamai no va a reconocer ingresos del deal en 2026. En la llamada con inversores, los ejecutivos dijeron que esperan entre 150 y 300 millones en 2027, empezando en el segundo semestre, con un ritmo anual de unos 1.700 millones hacia fines de 2028. Para armar la capacidad, Akamai proyecta gastar unos 5.500 millones, y además le suma unos 1.700 millones al capex de este año para comprar por adelantado componentes como memoria. Una parte importante del contrato se va a la capacidad que Akamai tiene que construir antes de que lleguen los ingresos.
El kicker de equity
La parte del deal que más destaca no es el cómputo. Es el warrant. Akamai emitió un warrant para Anthropic, básicamente el derecho a comprar acciones a un precio fijo, por preferred stock sin voto, convertible en 7,7 millones de acciones comunes, o hasta un 5% de las acciones en circulación de la empresa, a 111,33 dólares por acción. Se espera que unos 2% se habiliten (vess) cuando Anthropic haga su primer pago bajo el deal. El resto está atado al gasto: cada 3.000 millones adicionales que Anthropic comprometa con la cloud de Akamai desbloquean un 1% más o menos. Si el deal crece por el monto completo, son hasta 9.000 millones más, o unos 20.000 millones en total. Bloomberg informó que es la primera vez que Akamai le adjunta un warrant a un deal cloud.
El circular deal al revés
El patrón común en estos deals "circulares" de IA es que el proveedor invierte en el cliente: los fabricantes de chips y los cloud providers toman participaciones en los AI labs que les compran. El contrato Akamai–Anthropic va al revés: el proveedor le pasa al cliente una participación potencial, que crece a medida que crece el gasto de Anthropic. AMD usó una estructura similar con OpenAI el año pasado, atando warrants a hitos de compra de chips. Anthropic conoce los dos lados del arreglo: Amazon, Google, Microsoft y AMD todas invirtieron o se comprometieron a invertir en la empresa mientras le vendían chips o capacidad cloud. El CEO Dario Amodei le dijo a The New York Times en diciembre pasado que Anthropic no participa en estos deals "a la misma escala que otros players".
La apuesta CPU, más silenciosa
El deal también apunta a un rincón menos ruidoso de la infraestructura de IA: el CPU. La demanda de chips de propósito general, los que corren código, sirven páginas web y procesan trabajo de fondo, creció a medida que los AI agents se hacen cargo de más tareas, aunque Akamai no dijo para qué Anthropic planea usar la capacidad. Del lado bursátil, The Wall Street Journal informó que las acciones de Akamai subieron hasta 17% en el after-hours del jueves.
Qué te deja esto
Si estás evaluando dónde correr tu compute, el deal sirve como referencia de cómo se están estructurando los contratos más grandes ahora: de varios años, con requisitos explícitos de delivery, una cláusula de salida y un kicker de equity atado al gasto. Para el comprador, el warrant es lo que conviene vigilar: convierte un contrato cloud en una relación de largo plazo con un pedazo del proveedor adentro.
Fuente: techcrunch.com